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¿Un cuidador suficientemente bueno?

Los límites son los que marcan la flexibilidad en el cumplimiento de las normas. Son la estructura que sostiene al sistema de normas, es el marco de seguridad, de confianza y estabilidad, que marca la pauta de hasta dónde podemos o debemos permitir una determinada conducta. Los límites los establecemos de acuerdo a lo que, como padres (o profesores, cuidadores, familiares, etc.) consideramos que puede ser peligroso para un niño, poco higiénico, o que trae cualquier tipo de consecuencias negativas, como por ejemplo el hecho de dormir pocas horas porque se queda viendo televisión por las noches, emitir conductas peligrosas desde el punto de vista físico, una alimentación inadecuada saturada de chucherías, no mantener una higiene óptima, etc. Tomando en cuenta los límites que hemos fijado o que estamos dispuestos a aceptar, estructuramos las normas.

Es oportuno hacer referencia, en este sentido, al concepto de “madre suficientemente buena” adoptado por Winnicott (1896-1971). Este psicoanalista-pediatra señala (entre muchas otras cosas) que la madre “suficientemente buena” es aquella que logra satisfacer las necesidades de su hijo, sin traspasar los límites. Según Winnicott la función básica de la madre es de sostén (holding), así, un bebé que vive un holding lo “suficientemente bueno” desarrollará mayor seguridad y estabilidad que aquel que no lo tuvo, lo que le permitirá que emerja progresivamente su verdadero yo. Es la base sobre la que se estructuran sus procesos del desarrollo y su personalidad.

Traemos este concepto a colación, ya que está ampliamente relacionado con el tema que nos atañe: un cuidador “suficientemente bueno” no es aquel que permite al hijo hacer todo lo que le plazca, no es el que complace por evitar una rabieta del niño, no es el que soluciona constantemente los problemas del hijo, no es el que elimina las dificultades que se presentan en el camino, sino aquel que apoya, sostiene y aporta acompañamiento para dar seguridad, confianza y estabilidad, es el que da contención, y que, sobre la base de lo anterior, permite al hijo crecer y desarrollarse plenamente y de forma autosuficiente.

(Tomado de mi curso online Criar sin gritos en el Aula Virtual: www.servieditoriales.net)

gladysveracoechea@gmail.com

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