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¿Hay alguna información que me deba facilitar el médico de mi hijo antes de decidir medicarlo por un diagnóstico de TDA?

fármacos

 

Por: Gladys Veracoechea Troconis / Psicóloga infantil
Como psicóloga infantil, cada vez que me llega a consulta un niño medicado y con el diagnóstico de TDA, hago las siguientes preguntas a los padres:
1.-El médico que ha recetado los fármacos ¿les ha advertido de los posibles efectos secundarios?
2.-El médico que ha recetado los fármacos ¿les ha advertido sobre la necesidad de practicar exámenes hepáticos y cardiológicos de rutina?
3.- El médico que ha recetado los fármacos ¿ha realizado un exhaustiva exploración de la historia familiar para enterarse, por ejemplo, de si entre los familiares cercanos hay tics, antecedentes de problemas de crecimiento, de sueño, de alimentación, etc?
4.-El médico que ha recetado los fármacos ¿ha recomendado además una exhaustiva exploración psicológica con el fin de determinar cuál es el origen de las dificultades de atención o la hiperactividad en el niño y qué tipos de terapia requiere?
Ante la pregunta 1) en ocasiones los padres señalan que sí; sin embargo, al explorar cuáles son los posibles efectos secundarios que se le han notificado, por lo general señalan: dolores de cabeza, disminución del apetito… y nada más; desconocen el resto de los posibles efectos secundarios. En todos los casos se les asegura que el metilfenidato no produce adicción. Las preguntas 2) y 3), por lo menos en mi casuistica, nunca obtienen una respuesta positiva y es muy importante subrayar, por ejemplo, que uno de los efectos secundarios del metilfenidato es la aparición de tics. Si el niño o sus familiares cercanos han sufrido de tics, este fármaco no debe administrarse ya que aumentarían las posibilidades de que aparezcan tics en el niño. En relación a la pregunta 4), solo en algunas ocasiones se les menciona a los padres otro tipo de terapia y con frecuencia a los niños se les medica sin que se sugiera darles apoyo terapéutico, escolar, etc. Sin embargo, es importante aclarar que esta tendencia ha ido cambiando y en los últimos años cada vez más son los padres y profesionales de la salud que son conscientes de que se debe trabajar con un equipo multidisciplinar y que son necesarias diferentes terapias.
Lo que no se señala nunca (ya que se parte de la base de un diagnóstico taxonómico, basado en el DSM y no de un diagnóstico descriptivo de la individualidad de dada niño) es que esas dificultades de atención en el niño y su hiperactividad es muy probable que tengan un origen que puede detectarse. El niño debe ser evaluado por un psicólogo infantil, con amplia experiencia clínica, que pueda detectar dónde están los focos del problema y de esta manera sugerir las terapias pertinentes. Lamentablemente esto último no conviene a la poderosa industria farmacéutica.

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