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Orientación a padres: Las rabietas ante el «no» de los padres

NIÑA LLORANDO

Por: Gladys Veracoechea Troconis / Psicóloga infantil (Madrid)
Telf: 654862607 / gladysveracoechea1@gmail.com
Muchos padres consultan al psicólogo infantil, preocupados por las rabietas de sus niños pequeños ante un “no”. El origen de la rabieta y la forma de reaccionar varía con la edad. En el caso de niños muy pequeños (2-3 años) su reacción ante el «no» es normal que ocurra, es la forma de expresar su frustración. Lo más importante es ir enseñándole a gestionar sus frustraciones de una forma adecuada, que le permita al niño sentirse aceptado, comprendido y que los episodios de rabietas se transformen en procesos de aprendizaje emocional. En primer lugar es importante que los padres hagan una revisión del sistema de normas y límites dentro del hogar, y plantearse la posibilidad de si hay muchas cosas antes las que se le dice que «no» al niño. En ocasiones es indispensable hacer cambios dentro de la dinámica familiar que permitan al niño explorar libremente y satisfacer su curiosidad y aplicar los límites y el “no” ante las situaciones que realmente lo ameriten.
Con frecuencia, el “no” surge ante la curiosidad natural del niño, al tocar objetos que pueden romperse. No soy partidaria de eliminar de su vista todo lo que no pueda tocar (excepto lo que pueda hacerle daño) ya que él debe ir aprendiendo poco a poco a que «eso» está allí pero él no debe tocarlo. El «no», «eso no» con el movimiento de cabeza respectivo (firme, pero no tan firme, es importante que el bebé no lo perciba como un regaño) le va a servir a él para ir asociando lo que puede y no puede hacer. La firmeza no está reñida con la ternura.
Lo más probable es que posteriormente, cuando él se acerque a ese objeto hará el movimiento de cabeza asociado al “no” y volteará a ver al adulto. Aquí debemos hacer una salvedad: las cosas que no se le deben permitir tocar porque le pueden hacer daño (cuchillos, tijeras, etc. y aquí incluiremos los enchufes aunque tengan protector), al inicio deben eliminarse de su alcance. Hay otras cosas que debe aprender a tocar y es donde debemos centrarnos ya que de lo contrario él sentirá que hay demasiados «no» y eso puede generar más berrinches. Por ejemplo, las plantas y los objetos que se quiebran. Se aportará mucho a su crecimiento personal si él va aprendiendo que esas cosas puede tocarlas pero no dañarlas. Un paso esencial es enseñarle a tocarlas muy suave con su dedo. En estos casos en lugar de decirle «no»… debemos decirle algo así como «suavecito», «despacio»… con un tono de voz bajo, de complicidad e intentando tenerlo abrazado. Lo más probable es que el niño lo aprenda y así se le estará ayudando a discriminar el «no» radical y el «puedes, pero controlándote». Es un precioso proceso en el que los padres le ayudarán a entrar y que le aportará una nueva visión de las cosas e irán transitando con él su camino de adquisición de seguridad y autoestima. Ante su rabieta, es importante intentar darle otra alternativa que satisfaga su curiosidad, y en ese momento sí es muy oportuno que cuando deje de llorar (que seguramente lo hará pronto al fijar su atención en otra cosa), los padres lo abracen y le hablen de forma dulce.
Los episodios de rabietas pueden convertirse en un buen momento para brindar al niño la oportunidad de gestionar adecuadamente sus emociones.

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  1. Que importante este articulo‼️Qué bueno tener este tipo de asesoramiento profesional‼️Los padres nos equivocamos al pensar que un «NO» puede ser traumático para nuestros hijos‼️Leyendo este artículo me aclara que un » NO» a tiempo es una verdadera educación.

  2. Así es, Patricia. Los niños necesitan normas y límites claros y no por eso se van a traumatizar. Quizás lo importante es la forma como establecemos ese «no». La firmeza y la constancia no están reñidas con el cariño y la ternura. Un niño no necesita que lo regañen, lo que necesita es que los adultos con los cuales convive le marquen las pautas de lo que puede o debe hacer. Es similar a llegar a una ciudad desconocida: si no tenemos señalizaciones de ningún tipo ni nadie que nos oriente cometeremos infracciones y errores. Las normas y los límites y los «no» y los «si» a tiempo dan al niño un marco de seguridad y estabilidad.

  3. Dra. Veracoechea!!! Leí el artículo de las rabietas en el que estoy totalmente de acuerdo con Ud. En esta época y en otras también, los padres se confunden al creer que decir un ¨ no¨ es sinónimo de ser un mal padre, cuando en realidad es todo lo contrario. Voy a seguirla de hoy en adelante, y me encanta leer todas las consultas que hacen las demás personas porque de ellas también aprendemos! Es una página muy útil, tanto para papás como docentes. Sólo me queda augurarle mucho éxitos y que este blog sea una herramienta que esté a la mano de tantísimas personas! SUERTE!

    1. Muchas gracias, Nora. El tema de las rabietas, los «no», cómo establecer normas y límites, etc. siempre es de actualidad. Es el día a día con los niños tanto en el colegio como en el hogar. Es muy importante que tanto los padres como los docentes tengan claro que un «no» y los límites claros se transforman en el marco de referencia que tendrá el niño en el futuro.
      Gracias por tus comentarios acerca del blog y estaré encantada de tenerte por aquí.

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