Skip links

Algunas pautas para establecer normas y límites en el hogar

NIÑO EN EL RINCÓN

 

Por: Gladys Veracoechea Troconis/ Psicóloga infantil

Algunas pautas de acción para establecer normas y límites en el hogar, son las siguientes:

1.-Hacer una profunda revisión de las normas y límites existentes dentro del hogar, si están claras o no y si son necesarias o no.

 

2.-Después de hacer esa revisión, el padre y la madre deben dejar muy claro cómo van a funcionar con respecto al niño. Es indispensable que tomen en cuenta un criterio único y establezcan límites claros y que deben cumplir el padre y la madre cuando están ambos o cuando uno de los dos está ausente  (ej: horas de comer, de baño, de hacer tarea, de ver televisión, etc.)

 

3.-Todos los adultos que rodean al niño deben comprometerse a cumplir con estas normas y límites aunque no estén presentes los padres (ej: abuelos, tíos, cuidadoras, etc.).

 

4.-Es muy importante que  el niño conozca cuáles con las normas que van a regir su vida diaria. Es también necesario tomarlo a él en consideración de acuerdo a sus intereses y necesidades. Por ejemplo: no le establezcan la hora del baño a la hora de su programa de televisión favorito, o no pongan la hora de hacer la tarea en el tiempo que él quiere jugar, etc. Pero, después de establecidos sus horarios (con participación de él) deben ser cumplidos.

 

5.-Es indispensable que el niño no perciba discrepancias entre los adultos que lo rodean ya que si esto es así, va a buscar el apoyo de la persona que más le convenga para lograr solo lo que quiere. Además, cuando no lo logre su objetivo por cualquier circunstancia, esto puede generar en él mucha rabia y por consiguiente, conductas de llanto, agresivas, rabietas, etc.

 

6.-Los momentos en los que se comparta afecto, juegos, actividades no dirigidas, etc. son muy importantes para todo el grupo familiar. En estos momentos se minimizan los consejos, disciplina, rutinas, etc. Pero esto debe enmarcarse dentro del cuadro general de normas y límites establecidos con anterioridad. O sea, cualquiera de los adultos puede disfrutar con el niño de un juego de pelota, por ejemplo, pero esto no quiere decir que no se va a respetar su hora de hacer la tarea o de bañarse.

 

7.- Las normas y límites no pueden depender del estado de ánimo de los adultos (Ej: “hoy voy a dejar que duerma con nosotros, estoy muy cansado para discutir por eso”; “no importa que no se bañe… o que no haga los deberes… o que no coma…).

 

8.-No se deben entablar “luchas de poderes” por el cumplimiento de normas y límites. Es importante explicarle al niño de manera clara y sencilla (sin dar muchas explicaciones) el porqué de esa norma: “debes acostarte temprano porque mañana debes ir al colegio”, “si no duermes bien, mañana te va a dar sueño en el colegio”, “no puedes comer tantos dulces porque es dañino para tu salud”, etc. Si el niño insiste, es importante evitar seguir discutiendo sobre este aspecto.

 

9.- Hay unos términos claves que son “firmeza y ternura”. La firmeza implica: que las normas y límites están claros y deben ser cumplidos. La flexibilidad debe darse solamente en forma razonada, no por capricho del niño ni porque los padres “no lo quieran oír llorar ni gritar”. Podemos ser muy firmes sin agredir, gritar, pegar o regañar. La ternura implica que se le transmite al niño la sensación de protección y cuidado y no de imposición y obligación ante los límites.

 

10.- El modelaje que brinden los padres en el cumplimiento de normas y límites también es esencial para el aprendizaje de los niños. Las normas no van a estar presentes solamente en la rutina diaria dentro del hogar, sino que los niños también deben observar que los padres acatan normas referentes al aspecto escolar. Así, hay aspectos tales como el cumplimiento del horario de entrada al colegio, uso del uniforme, llevar libros y cuadernos solicitados por las maestras, etc. que no dependen del niño, sino de los padres. Es factible que en algunas ocasiones los padres no estén totalmente de acuerdo con algunas normas que establecen los colegios, sin embargo, si es la norma establecida desde un principio es importante que los niños observen que es cumplida de manera constante. Todas las normas deben tener un fin y tanto las establecidas en el hogar como en el colegio lo que buscan es una mejor convivencia entre las personas (niños, padres, docentes) y lograr que esos niños desarrollen su capacidad para adaptarse de manera adecuada a su vida social.

Espero que las sugerencias anteriores le brinden un punto de partida para empezar a hacer cambios dentro de la dinámica diaria. Estoy a la orden para cualquier comentario.

Dejar un comentario

A %d blogueros les gusta esto: