Skip links

Citas y referencias de libros: El déficit de atención sin fármacos

fármacos

 

Título: El déficit de atención sin fármacos

Subtítulo: Una guía para padres y docentes

Autora: Gladys Veracoechea Troconis

Psimática Editorial (Madrid) , 2a ed. 2012

Este libro responde a las preguntas que con mayor frecuencia se hacen padres y docente en relación al TDA. La autora parte de la base de que un diagnóstico taxonómico de esta condición es el pasaporte seguro para la medicación y sugiere hacer un diagnóstico descriptivo de la individualidad de cada niño que aporte indicaciones claras para las terapias pertinentes, las cuales deben actuar sobre la base del problema y minimizar las posibles causas de la dificultad de atención e hiperactividad.

Nos dice la autora, Gladys Veracoechea:

«El diagnóstico de TDA es muy controvertido, ya que no existen instrumentos de medición fiables. Cada día se enfatiza más en la necesidad de hacer buenos diagnósticos del TDA pero yo considero que esto es inútil. Dar un diagnóstico puramente taxonómico de TDA sólo consigue etiquetar al niño y sugerir que debe ser medicado. Si tomamos una muestra de niños diagnosticados de TDA vemos que es factible que presenten en común que se distraen y son hiperactivos. Pero vamos a ver también que entre ellos hay acentuadas diferencias y los focos de dificultad varían entre uno y otro. Así, podemos encontrarnos ante niños que se distraen o son hiperactivos por variadas razones: hay una dificultad en la modulación sensorial, presentan dificultades de integración sensorial, persisten reflejos primarios, hay una inmadurez que incide en procesos de lectura y escritura, en otras casos tienen problemas en la comprensión del lenguaje, en otros inciden directamente variables ambientales tales como una inadecuada metodología escolar, exceso de horas viendo televisión o con video juegos lo que se traduce en un exceso de estímulos, pocas horas de sueño, etc.

La posición adoptada en este libro es que el diagnóstico de TDA es secundario, lo relevante es detectar por qué se distrae el niño o por qué muestra conductas hiperactivas, y trabajarlo con las terapias pertinentes. Es decir, lo importante es realizar un excelente diagnóstico descriptivo de cada niño en particular, en el que se alcance una verdadera comprensión de las circunstancias que motivan las evidencias comportamentales. Los síntomas directos agrupados bajo la etiqueta de TDA son un cajón de sastre bajo el que, como vemos, se reúnen causas muy diferentes, y son esas causas particulares que hacen a cada niño único y especial las que hay que reseñar en ese diagnóstico descriptivo específico de cada caso. Es importante aclarar que son los psicólogos con preparación específica para realizar diagnósticos los únicos profesionales de la salud verdaderamente preparados para realizar dicho diagnóstico fino y descriptivo» (de la introducción).

Dejar un comentario

Name*

Website

Comentario